Cuidado Íntimo Externo


La zona genital posee una piel delicada, influida por la evolución hormonal del ciclo de vida femenino. Por ello, es necesario realizar una higiene y unos cuidados específicos para esta zona.

La piel de la vulva está en contacto con secreciones originadas por la vagina, orina, menstruación y sudor, así como con numerosas sustancias procedentes de tejidos, compresas, productos de limpieza, espermicidas y medicamentos.

Además, la flora vaginal sufre variaciones a lo largo de la vida de la mujer debido al ciclo hormonal, el embarazo y la menopausia. Estos cambios en el equilibrio íntimo son normales pero pueden favorecer indirectamente la proliferación de agentes patógenos.