Dosificación: por eficacia, sustentabilidad y economía

Cuando lavamos la ropa, los trastes o lustramos los pisos, queremos conseguir un buen resultado: prendas limpias, con buen aroma, sin restos ni desteñidos, trates limpios, pisos brillantes y, en la medida de lo posible, con la mejor relación precio-calidad y el menor impacto ambiental.

Una de las claves para conseguir esa eficiencia es elegir los productos correctos y dosificar siempre según las indicaciones precisas que nos indique el fabricante. Agregar demasiado detergente en la lavadora puede tener un efecto no deseado sobre nuestras prendas (ropa apelmazada, con restos, desteñida, etc.) e incluso puede afectar nuestra lavadora. Asimismo, vaciar más de las gotitas o tapitas indicadas de detergente, puede evitar que el rendimiento sea el ideal y no tengamos ni el rendimiento ni la relación precio-calidad que buscamos, y todo esto, para colmo, tiene un impacto ambiental excesivo e innecesario.

Las instrucciones de dosificación que figuran en los envases se facilitan para ayudar a determinar la cantidad correcta de cualquier producto de limpieza a usar. Por ejemplo, para una carga de lavado concreta o para los productos de limpieza que se venden en fórmulas concentradas que requieren que sean diluidos para luego aplicarse sobre las distintas superficies.

Un instrumento clave para el uso correcto de los productos de limpieza son los dosificadores. Éstos juegan  un papel primordial en la prevención de daños a la salud, al medio ambiente y a los objetos o superficies sobre los que se utilizan dichos productos.

Algunos de los beneficios de usar dosificadores son:

·       Los dosificadores evitan el derroche de los productos de limpieza utilizados, lo que supone un ahorro considerable, pues los productos nos duran más tiempo.

·       Los dosificadores de productos de limpieza optimizan también el tiempo de trabajo, algo que genera mayor eficacia en las tareas del cuidado del hogar y por consiguiente la reducción del mantenimiento de las superficies u objetos que se limpian.

·       Gracias a ellos, podemos acertar en la proporción en la que deben ser usados los productos de limpieza y evitar también posibles accidentes.

·       Al dosificar, usamos adecuadamente la cantidad de producto y con ello disminuimos los posibles riesgos a la salud que puede producirse cuando manipulen sin control y al mismo tiempo varios productos.

·       Nuestra huella ecológica se reduce al mínimo e indispensable, cuidamos la salud de nuestra ropa, pero también la del medio ambiente: usamos menos producto, y por ende cada paquete nos dura más (desechamos menos residuos sólidos) y vamos menos veces a reponerlo.

TIPOS DE DOSIFICADORES

Los dosi­ficadores permiten aprovechar al máximo nuestros productos y puedes encontrarlos de diferentes formas:

·       Envase flexible u oprimible con tapa: diluye de acuerdo a las medidas indicadas en la botella.

·       Tapa vertedora o medidora: práctica de usar para liquidos y polvos siguiendo las instrucciones del fabricante; además, es parte del envase lo que hace un producto más práctico.

·       Dosificador de bombeo: otorga la cantidad exacta de producto y evita que se desperdicie o se tire.

·       Envase con atomizador: otorga la cantidad exacta de producto dando un mayor funcionamiento del mismo al esparcirlo en la superficie a limpiar, y reduce el uso de excesos de producto.

Así que ahora lo sabes, por la salud de tu ropa, tu bolsillo y de nuestro medioambiente: dosifica.

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