Mercado formal

De todas las muy buenas razones por las que debes comprar productos de cuidado del hogar en comercios formales, la primera que deberías tener en cuenta es: tu salud y la de tu familia; pues los productos de aseo que encuentras en mercados formales son sometidos a procesos de seguridad estrictamente controlados y debidamente regulados, lo cual garantiza tu seguridad. De esta forma los resultados que te brinde ese limpia pisos o ese lavavajillas van a ser los esperados y no sufrirás consecuencias desagradables al momento de usarlos.

¡No te dejes engañar por el precio! Pues cada peso que crees que ahorras al comprar un suavizante de telas en la calle, un detergente sin marca preparado en el patio de una casa o un aromatizante de dudosa procedencia es un peso que sus “productores” se ahorraron en pruebas de seguridad y procesos para garantizar tu salud, ¿cuánto vale tu bienestar y el de tu familia?

En México, los productos de cuidado del hogar y los ingredientes utilizados en su fabricación se encuentran regulados para proteger la salud humana, a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).

Tu seguridad es de alta prioridad para las empresas y fabricantes formales de productos para el hogar, por ello se han comprometido a dar cumplimiento a las regulaciones nacionales que requieren todos los productos y sus ingredientes, desde tu detergente hasta tu producto desinfectante favorito.

Otra diferencia importante es la ciencia y tecnología esenciales para el desarrollo de los productos de cuidado del hogar, ya que la industria de productos de cuidado del hogar considera a la ciencia como herramienta clave para la seguridad e innovación. Durante todo el ciclo de desarrollo de un producto, se llevan a cabo pruebas exhaustivas para garantizar la seguridad, eficacia y calidad del producto. Y siempre teniendo en cuenta una cuidadosa selección de ingredientes y el gramaje de los mismos es primordial para garantizar la seguridad de los productos para el hogar.

No te dejes engañar, distingue las características de un producto formal:

  • Revisa el etiquetado e investiga en internet si cumplen con las normas vigentes y condiciones adecuadas de fabricación, nosotros te podemos ayudar, acércate a CANIPEC, si cumple con los lineamientos sanitarios estarás garantizando que el producto funcione de acuerdo con lo previsto y asegura que los ingredientes que contiene no son nocivos para tu salud.
  • El envase debe de estar en buenas condiciones, no debe de verse dañado ni con el sello de seguridad roto, asegúrate de estar adquiriendo un producto nuevo, ya que en estos se garantiza que las materias primas no son de dudosa calidad y procedencia irregular.
  • ¿Cuánto cuesta tu salud y la de tu familia? No te dejes engañar por el precio ya que ahorros descomunales pueden ser una señal de alerta y una diferencia entre un producto formal y uno pirata o rellenado.

Desafortunadamente, la falta de información sobre los ingredientes utilizados en los productos ha ocasionado que surjan dudas o incluso se les atribuyan beneficios a ciertos productos que muchas veces no tienen, por ello es importante que sepas si la empresa que fabrica los productos esta autorregulada publicitariamente, en el caso de Aseo Doméstico existe el Código COSMEP que promueve una publicidad veraz y fidedigna, así sabrás que la información que se te da en la publicidad de esos productos es confiable. También existen varias creencias relacionadas con tus productos de aseo doméstico como por ejemplo:

  • “Un producto viscoso es un producto concentrado

No, no todos los productos viscosos son necesariamente concentrados, el producto limpiará de acuerdo con el contenido de los ingredientes activos que utilice, así como su naturaleza química y el tipo de suciedad a eliminar. Recuerda que el densidad de un producto no necesariamente indica si es concentrado o no

  • “Mientras más espuma hace, limpia mejor”

No todos los productos que generan mucha espuma, limpian a profundidad o son eficientes, muchas veces depende del ingrediente que se utilice.

  • “Si huele rico o huele mucho, entonces funciona”.

Que un producto tenga un aroma agradable o fuerte no es sinónimo de que limpie mejor, esto más bien depende de la composición del producto, y del tipo de suciedad que esté dirigido a tratar.

Elige bien, acércate a marcas comprometidas con brindarte productos de calidad y cuida tu bienestar y el de tu familia.

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